miércoles, 31 de octubre de 2007

Paralelos

Nunca he sido tan paralelo. Después de tantos años, aún camino a tu lado la vida, uno al lado del otro, con barreras de kilómetros de distancia, separándonos. Haciéndonos más virtuales, menos reales... menos expresivos.
Añoro caminar contigo, escucharte, verte... abrazarte.¿Crees que despues de tantos años los abrazos sean iguales?. Yo creo que no. Hoy mi abrazo sería más pausado, mas cadente. Hoy mis brazos te disfrutarían bajo la certeza de que en cualquier momento volverás a irte porque decidiste que somos paralelos.
¿Cuántos kilómetros hemos recorrido? Creo que los suficientes para ir a la delantera. Sólo quedamos tu y yo de aquel mundo que se fraccionó en millones y se llevó nuestra infancia, nuestra juventud, lo mejor de nostros... Maldigo el tiempo y su incansable tic-tac-tic-tac, maldigo que no seamos polos opuestos, sería una forma de encontrarte, maldigo no poder desviar el destino, maldigo no poder mirarte a los ojos sin derretirme...
Paralelos que no tienen un punto de encuentro, paralelos compañeros cómplices de un camino que ninguno de los dos quiere, paralelos cercanos siempre lejanos, paralelos de sentimientos... Paralelos payasos con el corazón hecho miseria por la miseria del mísero mundo. Paralelos que no saben diseñar puentes.

viernes, 25 de mayo de 2007

Definiciones para esperar mi muerte

Letra de Homero Manzi

Esta poesía de Homero Manzi, con el fondo musical de Sur (A.Troilo-H. Manzi), fue grabada por Julián Plaza con el recitado deSusana Rinaldi en noviembre de 1969, en un trabajo llamado "A Homero".

Puedo cerrar los ojos
Lejos de las pequeñas sonrisas que conozco
Escuchando estos ruidos recién llegados
Viendo estas caras nuevas
Como si de pronto
Los mil lentes de la locura
Me trasladaran a un planeta ignorado.

Estoy lleno de voces y de colores
Que juraron acompañarme hasta la muerte
Como amantes resignadas
Al breve paso de mi eternidad
Sé que hay recuerdos que querrán abandonar
No solo cuando mi cuerpo
Hinche un hormiguero sobre la tierra.

Sé que hay lágrimas
largamente preparadas para mi ausencia
sé que mi nombre resonará en oídos queridos
con la perfección de una imagen
y también sé que a veces dejará de ser un nombre
y será solo un par de palabras sin sentido

Estoy lleno de voces y de colores
Unas veces recogidos en el sonambulismo de la noche
Otras inventados tras mi propia soledad
Con ellos se integrará un cortejo final de despedida
Se cambiarán en lágrimas y palabras piadosas
Pero, en medio de lo que todavía
No he podido amar

Evoco a los Marínos encerrados
En las paredes altas de la tormenta
A los soldados caídos sobre yerbas lejanas
A los peregrinos que duermen
Bajo la sombra de árboles innominados
A los niños que yacen contemplando
El yeso de los hospitales

Y a los desesperados
Que entregan el último gesto
Frente al paisaje final, e instantáneo
De la demencia.

miércoles, 9 de mayo de 2007

De colombianos y colombianidades


La renuncia a la nacionalidad colombiana por parte del escritor Fernando Vallejo desató una discusión sobre nacionalismo que lo tiene en la mira de cuanto compatriota se siente afectado.
Aclaremos algo, la decisión de Vallejo fue renunciar a la nacionalidad, a ese vínculo jurídico que determinaba su existencia para el Estado colombiano y que le exigía deberes, pero le proporcionaba derechos. Aquella decisión no es un delito, la Constitución colombiana le permite a cualquier cristiano a abandonar su calidad de ciudadano porque simplemente le da la gana.

Con ese panorama la renuncia es una posibilidad otorgada por el Estado para aquellas personas que no quieren responder a ese vínculo jurídico porque no les favorece, no lo quieren o no lo ejercen.
Yo me pregunto ¿Vallejo ejercía en el mundo su condición de ciudadano colombiano? Yo creo que no. Una persona que sale hace más de 30 años de su país no ejerce ningún derecho ni cumple ninguna obligación emanada de las leyes de donde es ciudadano.

Como Vallejo hay miles de colombianos anónimos afuera y adentro del país que no ejercen su ciudadanía o que han renunciado a ella sin tanto show mediático. Afuera hay miles de colombianos que como el escritor, se radicaron en el exterior y que por amor al arraigo dan a sus hijos la nacionalidad, así estos no sepan dónde queda Colombia y mucho menos sepan hablar español.

Cuando estos ciudadanos van al país se ponen sombrero, poncho de colores como la bandera, se emborrachan y dicen que aman la tierra de sus antepasados. Pura y física mierda. Colombia para ellos es un putiadero barato donde consiguen licor, viejas y amigos que buscan emborracharse todos los días. Es una lectura válida para ellos, Colombia les da lo que culturas más represivas les prohíbe.

Los de adentro son peores. No ejercen su ciudadanía ni siquiera estando en Colombia. Estadísticas cercanas al 60% demuestran que los ciudadanos colombianos no votan. Es peor estar adentro del país y no ejercer. Doble culpa.

Otra cosa es lo que muchos han tratado de definir como “colombianidad”. A mi, en primera instancia, me suena a la identidad colombiana, a las cosas cotidianas, costumbristas: comida, paisaje, leyendas, música. Mirándola más a fondo me parecen excluyentes.

Estas cosas no nos definen como nación, ya que todas estas manifestaciones culturales nos representan por regiones: la bandeja paisa, el sancocho valluno, la música llanera, el acento paisa, el eje cafetero. Tampoco tenemos un proyecto común como pueblo y eso es mucho más grave. Aquello que los teóricos llamarían “el interés general” debería ser lo que nos unificara como nación. El interés general ha sido una colcha llena de retazos, cada uno puesto por un gobernante diferente, en un momento histórico particular.

¿Existen valores nacionales que afectan a cualquier ciudadano sin importar su región? Hombre si. Todos los colombianos llevamos la colombianidad adentro. Pero también la llevan los extranjeros que se hacen ciudadanos colombianos y los que alguna vez han pisado el suelo del país.

Dunav Kuzmanich, guionista chileno se exilió en el país hace muchos años y es colombiano por la ley, el conocimiento de la realidad y las costumbres. Fany Mickey es la más colombiana de todas y ¿será que en Argentina se arrancarán los pelos si ella renuncia a su ciudadanía? Creo que no.

La colombianidad es inherente y está en el trabajo de Vallejo, tanto lo bueno como lo malo. “La virgen de los sicarios” uno de los libros del mentado escritor, a mi parecer tiene mucho de autobiográfico… y su hipótesis sería ¿qué le puede pasar al escritor Vallejo si regresara a su Medellín 30 años después?

En una de las escenas de la película “el escritor y su novio sicario” están sentados en una cantina de un pueblo antioqueño, se escucha una canción que dice “un amor que se me fue, otro amor que me olvidó, por el mundo yo voy penando. Amorcito quien te arruyará…” el escritor se echa sobre una mesa de aquella cantina, llora como un niño desconsolado y dice algo así como “jueputa… los años –o los recuerdos- se me vinieron encima”.

La colombianidad es algo más personal que tiene que ver con los recuerdos, con los olores, con el paisaje, con los juegos… Tiene que ver con la infancia y es un sello que no se pierde renunciando a la nacionalidad. Así es que Vallejo dejó de ser colombiano por ley, pero no puede renunciar a la patria.

El trabajo de Vallejo está atravesado por su patria, su escritura es paisa y sus discursos lo son. Sus peores recuerdos son de Colombia, pero algunos buenos debe tener y seguro que no los ha olvidado. No ha renunciado a su patria porque su mayor producción literaria tiene que ver con el diario del país, y el dinero que se ha ganado lo ha hecho hablando de su patria, mal o bien… pero de su patria.

Por estas y por muchas más razones Vallejo es y seguirá siendo tan colombiano como los que describe en sus deliciosos escritos.

Nada parecido al ciudadano ejemplo de todos, Gabriel García Márquez, quien mientras el país se abalanzó a festejar su cuádruple cumpleaños, él, prohombre colombiano, no decía ni gracias.

Vallejo renunció y lo hizo públicamente. Gabo renunció hace mucho tiempo, pero en silencio… como los cobardes.

jueves, 3 de mayo de 2007

Uribe paraco, el pueblo está berraco!!!

Esto fué lo que le gritaron al presidente de Colombia ayer a la entrada del edificio de Naciones Unidas en reclamo por la supuesta vinculación del gobierno con los paramilitares del país.

La agencia de noticias AP dice que el Presidente en un tono de candor de un país que oficialmente confía en dios, dijo que cada mañana su pensamiento iba a El para pedirle que no lo deje ser débil en su decisión de derrotar el terrorismo en Colombia.

Y cómo no le va a pedir a dios que no lo deje declinar en su objetivo... el que peca y reza empata!!! Uribe permitió la creación de las Autodefensas a través de las convivir en Antioquia cuando fué gobernador de dicho departmento. Estás untado Uribe y el cerco se te está cerrando.

Tus mayores aliados, alfiles de tu política, han sido y están siendo vinculados con los paramilitares, todo se va a comprobar....alguno te va a traicionar y va a hablar.

A propósito.... hoy te fué muy mal con Pelosi, se te va a caer el TLC si no entregas a los militares que como tú son paramilitares. ¿Si se cae el TLC qué va a mostrar el gobierno Uribe?

La justicia o la historia se encargará de hacer el juicio del mayor corrupto que pisó la Casa de Nariño. Te vas a caer Uribe.... te vas a caer.

Les recomiendo el video...

http://www.youtube.com/watch?v=hRc8EYov7X0

viernes, 27 de abril de 2007

Viernes otra vez...





Generalmente los viernes me sentía un poco más alegre, desde que llegué estos días son la tortura del silencio.


No podían ser más de las 5 de la tarde en Manizales sin tener el plan armado: a las 8pm en el Multicentro si íbamos a algún sitio. 8:30 pm casa de Fido, si el plan era tomar ron y hablar.


Particularmente prefería el plan de la casa: normalmente escuchábamos las mismas canciones y hablábamos de lo mismo. Cuando alguien ingresaba al círculo la historia y la música se repetían incesantemente.


Así fué por muchos años en diferentes apartamentos y casas (todas de Fido): edificio San Gabriel, el del batallón, la casa del supermercado de la Alta Suiza y luego la casa bajando de donde la negra María. Cada 8 días durante varios años.


Cuando Fido se fué a Bogotá y Pichi a La Dorada la cosa cambió. Intentábamos vernos cada vez que nos era posible y repetir las dósis de música, ron y diálogo. Tal vez la ausencia que sentíamos hacía que los temas antiguos fueran más recurrentes.


Mucha veces cuando me tomaba algún trago sin ellos optaba por llamarlos en la noche, borracho, y muchas veces lloré.


Lloré también cuando los tuve cerca, cuando los veía y sentía el regocijo de un abrazo de verdad. Lloro cuando siento que el escaso tiempo en el que nos vemos no va a ser suficiente para satisfacer mi alma de amistad. Lloro cuando escucucho la voz de alguno de los dos y se que no está bien, que alguno necesita una mirada para saber que estamos ahí, en silencio, incondicionales... eternos.


Los que me conocen bien saben que soy un llorón. Lo hago cuando veo a alguien que hace mucho no veo de mi familia o mis amigos, pero lo hago de felicidad. Mi llanto es la forma en que el corazón expresa que se quiere salir del pecho para entregarse a quien es bienvenido. Es la manera de decir "estoy feliz de verte".


Por eso si hoy lloro es porque mi cabeza va a crear un mundo paralelo, donde nos encontremos los tres, para reir, cantar y hablar como lo hemos hecho durante tantos años. Al final de la velada yo les diré "bueno locas... hablamos mañana".


jueves, 26 de abril de 2007

De la columna de Hector Abad Faciolince

El párrafo que hay a continuación es de una columna llamada "Al que no tiene dientes" de Hector Aban Faciolince publicada en la Revista Semana.

Fácil de leer, de entender. Sonoro, ilustrativo. Maravillosamente bien escrito.

"La tumba de Tolstói es la más despojada y la más simple y la más bella tumba que he visto en mi vida. Ni una cruz, ni un epitafio, ni una letra, ni una fecha. Un montículo de tierra cubierto por hojas de pino verde, y arriba el sonido del viento entre las ramas de los árboles. Me dieron ganas de estar muerto".

No se si reír o llorar

Hoy salió un titular en la versión on-line del periódico El Tiempo con este enunciado "Roban tres dientes de oro a una anciana en clínica de Ibagué" y no se si llorar o cagarme de la risa.

Llorar porque como tal, el suceso es absurdo. Una viejita de 85 años, en un servicio de Cuidado Intensivo en una clínica, posiblemente inconciente, o sedada. ¿Los dientes hacían parte de su dentadura natural? ¿eran postizos?.... esperemos que haya sido la segunda. No me imagino el cuadro: el o la ladrona echado encima de la viejta incociente o sedada sacándole, destornilador en mano, las piezas dentales que orgullosa lucía desde hace más de 50 años.

Llorar porque ese es el estado de la salud en Colombia. En un servicio de Cuidado Intensivo donde sólo puede haber médicos y enfermeras, serían ellos los primeros sindicados. Y no se me haría raro cuando en mi país una carne con arepa vale más que una consulta médica.

Llorar porque todos vivimos confiados en los médicos, todos son la personificación de "la rectitud y el esfuerzo" para los colombianos. Mi abuela siempre se jactó de tener un hijo médico, por eso mandó a todas sus amigas a consulta particular. Doctor: "vengo de parte de su mamá para que me vea". Obviamente el médico debió cerrar su consultorio. De las buenas intenciones no vive nadie. El orgullo de las familas de antaño era tener un hijo médico.

Llorar porque "los médicos también se enferman"y tambien les da hambre, deben pagar las pensiones de las escuelas, las tarjetas de crédito, los gustos de las esposas, e.t.c. Los médicos también se quiebran. Aquella admirable profesión hoy es sinónimo de pobreza en mi país.

Pero es inevitable, también me produce risa. Risa porque esto sólo puede suceder en el país del Sagrado Corazón. Que a un cristiano, llámese médico, ingeniero, político, cuenta chistes...le de por sacarle las piezas dentales a una venerable anciana desvalida, con un guayo en el otro lado.... sólo puede suceder en Colombia.

Las noticias de mi país tienen un transfondo muy fuerte en lo social, lo político, lo económico... hay muchísimas que no son fáciles de manejar, pero es innegable que las noticias más bizarras del mundo se dan también en Colombia.

Es tan alto el grado de nuestra locura colectiva que tenemos los comportamientos más extraños. Hacemos cosas sin sentido, porque la costumbre nos ha hecho igualar en la escala de valores los asesinatos con motosierra, la extracción de piezas dentales de una anciana, el nacimiento de unos quintillizos o que la quitada de tetas de una protagonista de novela. Para nosotros todo es igual, no tenemos nada extraño de qué preocuparnos porque todo puede suceder. "Porque todo puede ser peor".

Lloro porque todo puede ser peor, porque vimimos en una nebulosa que no deja ver la realidad. Dice el dicho popular "vá pal cielo y va llorando", es esa nuesta nebulosa. Se truncaron los valores del ser humano. Aclaración: los valores inherentes al ser humano. No los religiosos ya que ella no es inherente al hombre.

La última aclaración: si yo fuera par el cielo... también iría llorando.

miércoles, 25 de abril de 2007

Lo que extraño y lo que añoro

Diez cosas que extraño:

Las montañas
El anochecer a las 6 pm
Los fríjoes cargamanto
De las palmas al batallón a pié
El nevado desde la facultad de Derecho
El estadio Palogrande
Ola
Carnales (tuzo y su perfección de la comida mexicana)
El crédito etílico del fla
Los chorizos de chipre



Diez cosas que añoro:

Fido, Pichi y yo tomando Ron Viejo de Caldas (el exeso de alcohol es beneficioso para la amistad)
Juan Sebastian Bar
Las hamburguesas del Peludo
Bandeja paisa
La Dorada
Leito
Guerrero, el gordo, Catalina y Edgar
El olor a Jazmín al atardecer de la Dorada
El Festival de Jazz de Manizales
Las direcciones por números y no por nombres: es mucho más fácil: carrera 23 # 57-18 a Juárez 317, entre calles Constitución y República!!!!!

Una y mil veces regresaré

Muchas veces me pregunto, y se me pregunta... por qué querer volver al lugar que adopté por mi pueblo??? creo que es una cuestión de gratitud.

Y no es como lo han querido ver algunos, que vivo en el pasado o que quiero morir alcoholizado... que me atropellan los recuerdos: no vivo atrás (si quiero morir borracho) y si me atropellan los recuerdos, pero los buenos, y es lo que más me gusta.

Dejarme llevar por ellos es pasar de nuevo por el corazón los personajes que han forjado mi historia.

Me gustaría regresar porque fue una de las grandes temporadas de mi vida. Me gustaría regresar porque todavía tengo buenos amigos allá. Quiero ir a despedirme de un amigo y a decirle que descanse, que se tome el tiempo que necesite, al fin y al cabo, ahora es suyo. Regresaría porque algo bueno tiene que tener. REGRESARÍA PARA CONTAR SUS HISTORIAS.

La verdad es que regresaría una y mil veces, hoy quiero volver, pero a hacer algo bueno por ese lugar, para ayudarlo a crecer, para regresarle algo de lo mucho que me dio: alegría, esperanza, tranquilidad (que ahora me falta).

Quiero regresar a contar historias. Empezaría por contar la de tres amigos que se conocieron allá.

Luego contaría que lo que más siento por aquel lugar es gratitud.